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Entrenamiento de músculos respiratorios

Entrenamiento muscular con globos

El objetivo es realizar diversas preguntas sobre el entrenamiento de musculos respiratorios. En anteriores publicaciones en Kineed, he abordado varias formas de evaluación. Sin embargo, a raíz de una conversación en @kineed_blog (¡síguenos!), donde se planteó la pregunta: «¿Por qué no se debe prescribir entrenamiento con globos para pacientes respiratorios crónicos?», se generó un gran interés en este tema. En esta publicación, me enfocaré específicamente en responder a esta pregunta y proporcionar orientación en este ámbito. Si deseas explorar más temas relacionados, también te dejaré enlaces a otros artículos que profundizan en la materia.

¿Qué es el entrenamiento de músculos respiratorios?

Primero definamos entrenamiento. Este es un proceso sistemático y planificado que se utiliza para mejorar el rendimiento físico, mental o técnico de una persona. El entrenamiento puede ser realizado por individuos, grupos o equipos, y puede tener una duración variable, desde unas pocas semanas hasta varios años. Este se puede centrar en el desarrollo de la fuerza, la resistencia, la flexibilidad o coordinación.

Cuando nos referimos al entrenamiento de músculos respiratorios, el primer paso es evaluar si la persona presenta alguna alteración en ellos. Sin una medición precisa, el desarrollo de un plan de entrenamiento puede resultar innecesario. Por ello, es esencial realizar una medición de la PImax (presión inspiratoria máxima). Si los valores de nuestro paciente se encuentran dentro de la normalidad, ¿por qué emprender un entrenamiento? En el caso de usuarios con afecciones respiratorias crónicas, nos enfocamos en detectar alteraciones en los patrones o mediciones, de manera que el entrenamiento se centre en la musculatura que experimenta dificultades o pérdida de función. En general, tiene poco sentido enfocarse en fortalecer (o activar) músculos que no presentan problemas o no contribuyen a las alteraciones relacionadas con la pérdida de función.

¿Cómo entrenamos los músculos respiratorios?

En la kinesiología respiratoria (fisioterapia respiratoria) existen muchos años de experimentación con diversas técnicas y procedimientos que generalmente carecen de evidencia científica, pero que se han centrado o mantenido en la prácticas basadas en la experiencia. Y aunque la opinión de expertos en el área siempre será importante y es valorada dentro de las distintas escalas de evidencia científica como la de David Sackett, no siempre son de la mejor calidad. Estableciendo parámetros que no son cuantitativos y menos reproducibles en el tiempo, produciendo errores que se repiten con frecuencia sin hacer cuestionamientos de su real utilidad.

Dentro de estas prácticas basadas en la experiencia están el uso del triflo, humidificadores y el entrenamiento con diversos dispositivos como un globo, vasos con agua o soplando un papel. Donde cada uno de estos tiene el mismo problema fundamental, contaminación, poco reproducibles y escasamente medibles en el tiempo. Pero esta vez nos enfocaremos en la pregunta principal: ¿Por qué no se debe prescribir entrenamiento con globos para pacientes respiratorios crónicos?, pues aquí es donde debemos recordar conceptos claves: Contaminación bateriana/viral , flujo y volumen, pero principalmente ¿para qué quiere realizar este procedimiento?.

Flujo/Volumen: El inflado de un globo ha sido utilizado con diversos propósitos a lo largo del tiempo, siendo más comúnmente asociado con el almacenamiento de un volumen (que suele ser desconocido) en el globo. La suposición subyacente es que al realizar esta acción, podríamos mejorar la fuerza ejercida durante la espiración en los músculos respiratorios, lo cual podría resultar en alivio a largo plazo. Sin embargo, surgen preguntas importantes: ¿Es necesaria una espiración activa?, ¿con qué objetivo se realiza?, e incluso si la respuesta es afirmativa, ¿cómo garantizamos que los esfuerzos con el globo sean reproducibles en el tiempo? ¿Cómo medimos la resistencia ejercida por el globo? Estas interrogantes, entre otras, plantean desafíos importantes que aún carecen de respuestas claras en el ámbito de la terapia respiratoria.

No obstante, al llevar a cabo el experimento de inflar un globo, es probable que el paciente adopte una técnica caracterizada por un alto flujo y bajo volumen de manera repetida y natural. En consecuencia, el objetivo inicial de mejorar el volumen se vuelve poco efectivo. Surge entonces la pregunta: ¿Podría ser esta práctica una herramienta útil para redistribuir flujos? La respuesta es ambivalente, dependiendo de la finalidad que se persiga al redistribuir flujos o mejorar el flujo de un paciente. En el contexto de mejorar la tos, aunque es posible, ya existen herramientas más efectivas, cuantificables y medibles, como el flujómetro, o incluso opciones más avanzadas como el air stacking. Perdiendo cada vez más terreno nuestro humilde globo.

Algunas indicaciones para realizar rehabilitación respiratoria y «entrenamiento de fuerza para los músculos respiratorios» con un globo en atención primaria es la siguiente:

entrenamiento respiratorio con globos

Jiménez S., Jaime, Ugas V., Diego, & Rojas D., Carmen. (2017). Efectos de un Programa de Rehabilitación Pulmonar con énfasis en el entrenamiento de la musculatura respiratoria y actividades recreativas en un grupo de pacientes con EPOC. Revista chilena de enfermedades respiratorias33(2), 85-90. https://dx.doi.org/10.4067/s0717-73482017000200085

Sin embargo en el 2021, la misma pregunta que abordamos en este post se la realizaron los siguientes autores : Acevedo, Karol, & Guzmán, Marco. (2020). Efectos del entrenamiento respiratorio aislado en las variables respiratorias y vocales. Revista de investigación e innovación en ciencias de la salud2(2), 56-69. Epub August 04, 2021.https://doi.org/10.46634/riics.51 . Aunque la intención inicial de la investigación fue evaluar el entrenamiento de las cuerdas vocales, rápidamente se percataron de que los «entrenamientos respiratorios aislados«, como los denominaron, carecen de respaldo en la evidencia para favorecer el aumento de la fuerza en los músculos respiratorios, generar cambios en los volúmenes pulmonares o mejorar el control. Además, resaltan la utilidad de válvulas umbral o dispositivos como el PowerBreath para alcanzar estos objetivos de manera más efectiva.

válvulas de entrenamiento respiratorio

Muchos profesionales optan por utilizar la herramienta del globo como un método económico y apreciado por los pacientes, ya que les proporciona una representación visual de su esfuerzo respiratorio. Sin embargo, como profesionales de la salud integrales, es esencial reflexionar sobre la contaminación bacteriana que los pacientes respiratorios crónicos podrían introducir en un entorno oscuro y húmedo. Ahora, echemos un vistazo a lo que nos dice la evidencia al respecto.

Contaminación oral en pacientes crónicos respiratorios

Se encontró que las personas con EPOC pueden tener una media de 100 millones de bacterias por mililitro de saliva, frente a los 10 millones de bacterias por mililitro de saliva de las personas sanas. Donde se encontró que las personas con EPOC tenían una mayor prevalencia de bacterias patógenas en la boca, como la Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus entre otras. Sin embargo esta condición no es exclusiva para la EPOC, sino que se repite en diversas circunstancias para asma , EPI y otras.

Te dejo este cuadro resumen de muchos estudios donde se describe la vida media en superficies de las distintas bacterias más frecuentes y que causan infecciones a repetición en patologías respiratorias crónicas:

BacteriaVida Media en Superficies SecasSupervivencia en Superficies Húmedas
Haemophilus influenzae24 horasHasta 7 días
Moraxella catarrhalis12 horasHasta 4 días
Streptococcus pneumoniae24 horasHasta 7 días
Staphylococcus aureus24 horasHasta 7 días
Pseudomonas aeruginosa72 horasHasta 2 semanas
  • Leen, J. L., D’Orazio, E., Van den Bosch, A. M. C., Jansen, H. B., & O’Toole, P. W. (2012). Inactivation of Haemophilus influenzae on inanimate surfaces by commonly used disinfectants. Journal of Clinical Microbiology, 50(8), 2648-2653.
  • Van den Bosch, A. M. C., Van der Wielen, M., Van Dissel, J. T., Roord, J. J., & De Neeling, A. J. (2014). Survival of Haemophilus influenzae on environmental surfaces in a pediatric emergency department. Infection Control & Hospital Epidemiology, 35(6), 693-696.
  • Van der Zanden, C. S. P., Van Dissel, J. T., Van den Bosch, A. M. C., Roord, J. J., & De Neeling, A. J. (2013). Survival of Moraxella catarrhalis on environmental surfaces in a hospital setting. Journal of Hospital Infection, 85(3), 191-194.
  • Van den Berg, C. M. E., Van Dissel, J. T., Van den Bosch, A. M. C., Roord, J. J., & De Neeling, A. J. (2015). The survival of Moraxella catarrhalis on environmental surfaces in the home. Journal of Antimicrobial Chemotherapy, 70(3), 751-755.
  • O’Grady, M. J., Marples, R. R., & Keane, C. T. (2007). Survival of Streptococcus pneumoniae on environmental surfaces. American Journal of Infection Control, 35(11), 608-613.
  • Van der Heijden, P. M. C., Van Dissel, J. T., Van den Bosch, A. M. C., Roord, J. J., & De Neeling, A. J. (2011). The survival of Streptococcus pneumoniae on environmental surfaces in a hospital setting. Journal of Hospital Infection, 79(4), 283-287.
  • Van den Bosch, A. M. C., Van Dissel, J. T., Roord, J. J., & De Neeling, A. J. (2012). Survival of Staphylococcus aureus on environmental surfaces. Infection Control & Hospital Epidemiology, 33(5), 491-495.
  • Van den Bosch, J. A. M., Van Dissel, J. T., Van den Bosch, A. M. C., Roord, J. J., & De Neeling, A. J. (2014). The survival of Staphylococcus aureus on environmental surfaces in a hospital setting. Journal of Hospital Infection, 87(3), 218-221.
  • Van den Bosch, J. A. M., Van Dissel, J. T., Van den Bosch, A. M. C., Roord, J. J., & De Neeling, A. J. (2012). Survival of Pseudomonas aeruginosa on environmental surfaces. Infection Control & Hospital Epidemiology, 33(5), 496-501.
  • Leen, J. L., D’Orazio, E., Van den Bosch, A. M. C., Jansen, H. B., & O’Toole, P. W. (2013). The survival of Pseudomonas aeruginosa on environmental surfaces in a hospital setting. Journal of Clinical Microbiology, 51(10), 3333-3339.

Dentro de las consideraciones prácticas en la prescripción del entrenamiento con un globo, se establece una frecuencia de 3 veces al día, con 10 repeticiones y un minuto de descanso, para un total de 2 a 5 minutos en cada sesión. Es esencial destacar que, en estas instrucciones, no se indica al paciente cambiar el globo después de cada ejercicio. En resumen, se estaría fomentando el cultivo de una variedad significativa de bacterias en un entorno oscuro y húmedo, con el riesgo de que estas sean reintroducidas en el sistema respiratorio del paciente durante las sesiones de entrenamiento, pero en concentraciones mucho más elevadas que las normales. Diganme loco, pero considero que esto es a lo menos poco higiénico.

Varios estudios han abordado la conexión entre la deficiente higiene oral y la elevada posibilidad de reinfección en pacientes con enfermedades como EPOC, asma, EPI, entre otras. Se ha establecido un vínculo crucial que conecta la salud bucal con la respiratoria, formando así un eje vital entre la boca y los pulmones.

Si bien el microbioma oral es un ecosistema complejo que está en constante cambio. Las bacterias del microbioma oral se dividen en dos categorías principales:

  • Bacterias beneficiosas: Las bacterias beneficiosas ayudan a mantener la salud oral. Producen sustancias que protegen los dientes y las encías de las infecciones.
  • Bacterias patógenas: Las bacterias patógenas pueden causar infecciones. Se multiplican rápidamente y producen sustancias que dañan los tejidos.

El equilibrio entre las bacterias beneficiosas y las patógenas es fundamental para la salud oral. Cuando las bacterias patógenas aumentan en número, existe el riesgo de provocar infecciones en otras partes del cuerpo, como el corazón, los pulmones, el cerebro y el intestino. Este riesgo se incrementa aún más con factores adicionales como la diabetes, el tabaquismo o la inmunosupresión.

Conclusiones

El entrenamiento de los músculos respiratorios debe llevarse a cabo de manera cuantitativa y basarse en mediciones exhaustivas de alteraciones en la PImax que estén generando problemas o disfunciones que necesiten mejorar su condición. Por lo tanto, no se recomienda el uso de métodos como globos, vasos con agua, soplar un papel u otros que dependan únicamente de la experiencia del profesional o que se basen en condiciones poco reproducibles para diversos usuarios. Esta recomendación se respalda en la falta de evidencia científica hasta la fecha. Y se sugiere en su lugar, promover el uso de válvulas umbral u opciones similares que han demostrado resultados destacados mediante mediciones respaldadas por evidencia científica. Adicionalmente, en el caso específico de utilizar un globo, existe la posibilidad de generar condiciones iatrogénicas e ideales para la contaminación del medio, promoviendo la colonización de nuevas cantidades de bacterias en el sistema respiratorio a través del eje oral-pulmonar.

Aspectos a FavorAspectos en Contra
– Imput visual para el paciente.– Entrenamiento basado principalmente en alto flujo y bajo volumen.
– Cuando se realizan en alto volumen y alto flujo, tiene una limitada reproducibilidad y cuantificación, lo que afecta su estudio en ensayos clínicos.
– Resistencia variable según el material del globo.
– Validación limitada a prácticas basadas en la experiencia.
– Posibilidad de aumentar la colonización bacteriana.